Retablo

El nuevo retablo de la Congregación, bendecido el 17 de octubre de 2025, restituye el esplendor barroco perdido tras la quema del convento en mayo de 1931. Esta magna obra conjuga la rica tradición dominica con la maestría de la artesanía sacra andaluza contemporánea.

El conjunto se asienta sobre un sólido sotobanco de mármol noble procedente de Macael (Almería), que simboliza la firmeza de la fe. Sobre él, la imponente estructura arquitectónica labrada por el tallista Daniel Ibáñez, profusa en roleos y hojas de acanto. Todo el conjunto resplandece gracias al minucioso dorado en oro de ley del taller malagueño de Alberto Berdugo.

El discurso teológico, diseñado por el historiador Alberto Palomo, rinde tributo al pasado dominico de la capilla a través de imágenes de gran fuerza expresiva.

En las capillas laterales vemos las imágenes de San Telmo, copatrón de los marineros, y de San Vicente Ferrer, en actitud de predicación; y en el ático, la mística Santa Catalina de Siena, doctora de la Iglesia y santa de la Pasión. Todos ellos salidos de la gubia de Álvaro Abrines.

Encarnación Hurtado, por su parte,  realizó los cuatro ángeles mancebos que, bellamente estofados, custodian el ático portando la lanza de Longinos y la esponja, así como los querubines que en el coronamiento sostienen cartelas con los dos grandes emblemas de la Congregación: la corona de espinas del Señor y la flor de lis de la Virgen de la Soledad.

El corazón devocional del retablo enmarca la embocadura del camarín donde habitan los Sagrados Titulares. El tránsito hacia lo sagrado se realiza bajo un monumental arco de plata de líneas geométricas puras realizado por el orfebre Manuel Valera. El artista cordobés firma también el suntuoso conjunto de peanas donde descansan las imágenes; destaca en la del Crucificado una calavera coronada con dos tibias cruzadas —alusión directa a la Buena Muerte— flanqueada por dos ángeles que rescatan almas del Purgatorio para conducirlas hacia la cruz.

Para realzar los volúmenes de la talla y la policromía sin dañar los materiales nobles, el retablo dispone de un avanzado sistema de iluminación arquitectónica LED eficiente, diseñado de manera específica por una firma especializada.

Una obra total que devuelve el esplendor a la capilla perchelera, testimonio visible de una fe que nunca claudicó.

Patrimonio

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