Nuestra Señora de la Soledad

La imagen de Nuestra Señora de la Soledad es una talla de dolorosa de la escuela antequerana, datada en torno a los siglos XVII y XVIII. Fue adquirida por la Congregación en la localidad malagueña de Antequera para sustituir a la antigua titular desaparecida en los sucesos de 1931. Su primera salida procesional data del año 1945.

Desde el punto de vista histórico-artístico, la autoría de la imagen se cataloga oficialmente como anónima debido a las diversas hipótesis documentales y estilísticas existentes entre los investigadores, quienes han barajado nombres como la saga de los Gutiérrez de León o el escultor antequerano Antonio del Castillo (cuya atribución sitúa la pieza en el año 1692).

Iconográficamente, la escultura presenta características singulares y que la diferencian de la mayoría de las dolorosas:

Se muestra con las manos entrelazadas o cerradas, un rasgo distintivo de su fisonomía y de los modelos marianos de su área de origen.

Su indumentaria tradicional destaca por un peculiar tocado compuesto por una amplia gasa, cuyo extremo izquierdo desciende sobre el manto, vistiendo un terno negro que responde a su advocación luctuosa secular.

Como principal pieza de orfebrería e identificación de su realeza, la imagen luce un halo de oro y piedras preciosas.

 

Visión histórica

La devoción original a la Virgen de la Soledad se articuló inicialmente en el siglo XVIII a través de la antigua hermandad homónima, establecida en el convento de Santo Domingo. Esta corporación, considerada durante años como la oficial de la villa, realizaba su salida procesional el Viernes Santo y a ella asistían Concejo municipal y destacados miembros de la alta sociedad malagueña.

Durante este periodo histórico se instituyó también la entonces denominada ‘Misa de Privilegio’, una celebración litúrgica que tiene lugar cada Sábado Santo. Este derecho fue concedido mediante bula pontificia por S.S. Benedicto XIV en el año 1756, tras la intercesión atribuida a la Virgen en el salvamento de la tripulación de una fragata de la Armada Española frente a las costas de Málaga. Ello otorgó a la corporación el título de Pontificia y marcó el inicio de la vinculación institucional entre la Armada y la Congregación, cuyo 250º aniversario se conmemoró formalmente en el año 2006.

Soledad
Nuestra Señora de la Soledad Coronada es una Dolorosa del siglo XVIII adquirida por la cofradía en la localidad malagueña de Antequera. De autor anónimo, aunque recientemente el historiador Jesús Romero Benítez atribuye la autoría al escultor antequerano Antonio del Castillo y fechándola en 1692. Una talla de estilo antequerano que se muestra con sus manos cerradas y cuyo peculiar tocado compuesto de una amplia gasa, de la que uno de sus extremos cae sobre su manto, le confieren un sello de personalidad muy distinguida, además de aparecer vestida con un terno negro, que casa con su advocación secular. Como atributo luce un halo.
Nuestra Señora de la Soledad Coronada es una Dolorosa del siglo XVIII adquirida por la cofradía en la localidad malagueña de Antequera. De autor anónimo, aunque recientemente el historiador Jesús Romero Benítez atribuye la autoría al escultor antequerano Antonio del Castillo y fechándola en 1692. Una talla de estilo antequerano que se muestra con sus manos cerradas y cuyo peculiar tocado compuesto de una amplia gasa, de la que uno de sus extremos cae sobre su manto, le confieren un sello de personalidad muy distinguida, además de aparecer vestida con un terno negro, que casa con su advocación secular. Como atributo luce un halo.

La Virgen de la Soledad era una Dolorosa del siglo XVIII, titular de la antigua hermandad de Nuestra Señora de la Soledad, al amparo del convento de Santo Domingo. Realizaba su salida procesional el Viernes Santo y asistían el Concejo y todos los nobles de la ciudad. Hay que reseñar la obtención de la ‘Misa de Privilegio’ a celebrar cada Sábado Santo por la intercesión de la Virgen en el salvamento de la tripulación de una fragata de la Armada española frente a las costas malagueñas. Momento en el que nace una vinculación de Nuestra Señora de la Soledad y la Armada española, que aún se mantiene de forma muy estrecha, y que en 2006 se conmemoraron los 250 años de dicho vínculo con diversos actos. Esta imagen fue sustituida posteriormente por la talla actual en 1945, pero ésta fue retirada del culto externo en 1975, año en que salió la Glorificación de la Soledad, tallado por Juan de Ávalos, que participó en el cortejo hasta 1978. A partir de 1979, la actual talla de Nuestra Señora de la Soledad volvió a salir a las calles en procesión el Jueves Santo.

Nuestros Titulares

Compartir