La Coronación Canónica de Nuestra Señora de la Soledad se celebró el 11 de junio de 2016 en el altar mayor de la Santa Iglesia Catedral Basílica de Málaga. La ceremonia supuso la culminación de un proceso canónico largamente esperado por los hermanos de la Congregación.
Un total de catorce sacerdotes concelebraron la Eucaristía, presidida por el obispo de Málaga, don Jesús Catalá, y el cardenal don Fernando Sebastián, a la que asistieron, junto a numerosos congregantes, una nutrida representación de autoridades civiles y militares, así como de delegaciones de diversas corporaciones cofrades que abarrotaron el primer templo de la ciudad.
Uno de los momentos centrales de la liturgia tuvo lugar tras la homilía, momento en el que se procedió a la bendición de la corona. El Almirante Jefe de la Flota de la Armada, el Excmo. Sr. D. Francisco Javier Franco, y Dª. María del Pilar Lanzac, en representación de las Hermanas de la Compañía de la Cruz —madrinas de la coronación—, fueron los encargados de portar y entregar el halo a nuestro obispo y a monseñor Sebastián. Ambos prelados fueron los encargados de imponer a la Sagrada Imagen el halo de oro y piedras preciosas, una pieza diseñada por el artista Fernando Prini y ejecutada por el orfebre Manuel Valera. La Virgen de la Soledad se situó para la ocasión de forma preferente ante el baldaquino catedralicio.
El apartado musical estuvo coordinado por el organista Antonio del Pino. Bajo su dirección, medio centenar de músicos y cantantes pertenecientes a la capilla Maestro Iribarren interpretaron los fragmentos de una Eucaristía compuesta por Juan Francés de Iribarren en el año 1749.
Al concluir la celebración eclesiástica se sucedieron los actos institucionales. El almirante Francisco Javier Franco hizo entrega a la Virgen de su bastón de mando como obsequio protocolario en nombre de la Armada Española. Este gesto ratificó de manera formal la estrecha relación de carácter castrense que une históricamente a esta fuerza militar tanto con la Imagen de la Soledad como con la propia Congregación de Mena.
Durante la tarde de esa misma jornada, se llevó a cabo la procesión de regreso. Nuestra Señora de la Soledad, ya coronada, inició su itinerario desde la Catedral con destino a la casa hermandad de la corporación. Para esta procesión extraordinaria, la Imagen procesionó sobre su trono habitual del Jueves Santo.
El recorrido discurrió por las principales vías del centro histórico de Málaga ante una impresionante afluencia de público que abarrotó las calles y que acompañó el cortejo con aplausos y muestras de devoción.
De especial mención fue el momento en el que la imagen coronada de la Virgen en su trono procesional se encontró cara a cara con la imagen de la Soledad de Juan de Ávalos, instalada en un altar montado para la ocasión en la casa hermandad de la Sagrada Cena, y que supuso una de las estampas más recordadas de esa histórica noche.
La procesión finalizó a última hora del día con el encierro de Nuestra Señora de la Soledad en nuestra casa hermandad, cerrando así la agenda oficial de los actos centrales de la Coronación Canónica.