La Junta de gobierno de la Pontificia y Real Congregación del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Ánimas y Nuestra Señora de la Soledad aprobó, en la tarde de ayer, la ejecución de una nueva imagen de Santa María Magdalena, que recreará con fidelidad la imagen primitiva del siglo XVII, atribuida al entorno de Pedro de Mena o Miguel de Zayas y destruida durante los sucesos de 1931. La nueva imagen, destinada exclusivamente al camarín de la Capilla, permitirá recuperar una parte esencial del legado histórico, artístico y devocional de la Congregación.
La obra será realizada por la imaginera Encarnación Hurtado Molina, tomando como referencia la histórica fotografía de Ricardo de Orueta (1914) y la documentación conservada. Su entrega está prevista para la segunda mitad de 2028.
La actual imagen de Francisco Palma Burgos continuará, sin modificación alguna, en el conjunto procesional del Santísimo Cristo, uno de los más representativos de toda la semana santa española y permanecerá expuesta en el museo de la Congregación durante el resto del año. De este modo, ambas imágenes convivirán, respetando la función para la que cada una fue concebida: la nueva talla para el culto en la Capilla y la de Palma Burgos para la procesión.
Con este proyecto, la Congregación recupera una parte fundamental de su historia, preservando al mismo tiempo el patrimonio devocional que ha acompañado a generaciones de congregantes y fieles.



